El Octavo Día





Es un día donde los pasos en blanco y negro al rededor de la ciudad son lentos,
donde el viento me acompaña y las luces parecen compadecientes,
cuando solo quieres quedar repentinamente dormido, sin previos ni preparativos,
solo dormido, y salir un rato hacia algún lugar silenciosamente calmado,
liberar toda esa pesada carga y desatar los nudos que te apresan...

...no quieres incluso respirar porque el aire te sabe a azufre,
la gente pasa como estrellas fugaces ignorándote en el espacio
y tu te vas dando vuelo entre milésimas de segundo que parecen una eternidad.

Si conoces la disforia, un octavo día se le asemeja mucho...



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