Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como suspiro.

Dulce Verdugo

Imagen
Ha pasado mucho desde nuestro último encuentro, la última vez que controlaste este ser con tan sólo una mirada, pero tengo que admitir que aún me cuesta aceptar que tu angelical rostro me haya causado tanto daño. Mi dulce verdugo, éste corazón latió alguna vez por ti, y aún suspira al reflejarse en él tus memorias. Tú, mi dulce veneno, sólo fui buscando un beso tuyo y el letal beso de la muerte vino y me alcanzó sin avisar. Fue tu airosa sonrisa, la que me hacía seguir y seguir, seguir avanzando con el corazón en la mano a esta misión suicida. Dulce dolor, efímero sustento que me da una voz para cantar. Una historia incompleta, una historia truncada, una historia falsa que me cuesta aceptar, eso es lo que queda... ... pero ya es hora de cerrar el candado.

El pueblo Solitude

Imagen
He llegado hasta una tierra muy rara, aquí el silencio es el lenguaje universal y más hermoso, el hielo es más cálido que un beso, las espinas de las rosas no hacen mas que caricias, respirar profundo hace daño y el pestañear se vuelve un siglo. Avanzo divisando el horizonte, el atardecer me sigue mientras media luna de plata me observa, perdón señora, hoy no me siento bien para devolverle la mirada, las ninfas de agua me seducen para seguirlas, y al entrar al agua, un segundo se vuelve eterno. Podría quedarme aquí, después de todo, siento que ya he estado aquí antes, auqnue es un pueblo tan vacío, no hay personas ni emociones, aún así es parte de mi viaje, así que trataré de orientarme en la dirección correcta... ... avanzar!

La Carretera del Sueño

Imagen
Respiro y al aire es frío, huele a antiguedad y dulzura, miro hacia al frente pero no veo figuras, la niebla apenas se disipa. Cuando empiezo a distingir formas me veo parado en un camino, vestido de negro asfalto y tenues lineas blancas, a los costados veo campos de frondosos frutos, el cielo es algo opaco y la tenue neblina se mantiene. Siento un dolor en las piernas producto del largo caminar, veo mi cuerpo, y mi armandura no parece haber cumplido su trabajo, tengo heridas que son frescas, otras que van sanando, mi espada empuñada en la mano derecha se ve joven, mi corazón encerrado en un cofre está a salvo, tal parece que la caja es un buen refugio. El camino es tán largo! sólo sé que pase lo que pase llegaré al final de mi viaje, encontraré reposo y quizás, tenga compañía... ... por ahora, Carpe Diem.