Tear

Quema y duele, se siente gigantesca,
y en gigantesca pequeñez encierra muchas memorias,
memorias que aun marcan la vida
y cada vez que es tocada sale a la luz un moretón en el alma.

Esta lágrima que no tiene razón de existir,
este cristal que corta mi cara cada vez que vuelves,
esta nube en la que descansé un tiempo,
¿porqué? si el tiempo fue tan corto como un latido,
aunque al igual que el latido fue profundo,
si todo fuera diferente, quizás, esta lágrima sería de otra causa,
porque al final de cuentas todo existe por una razón.

No tengo palabras,
si alguna ves nos cruzamos por la calle
no me imagino feliz,
quien sabe, yo no quiero imaginar mas...

Comentarios

Entradas populares de este blog

La noche y él

Creo que me dará un Infarto!!

El coleccionista de abrazos solares