La Carretera del Sueño
Respiro y al aire es frío,
huele a antiguedad y dulzura,
miro hacia al frente pero no veo figuras,
la niebla apenas se disipa.
Cuando empiezo a distingir formas
me veo parado en un camino,
vestido de negro asfalto y tenues lineas blancas,
a los costados veo campos de frondosos frutos,
el cielo es algo opaco y la tenue neblina se mantiene.
Siento un dolor en las piernas producto del largo caminar,
veo mi cuerpo, y mi armandura no parece haber cumplido su trabajo,
tengo heridas que son frescas, otras que van sanando,
mi espada empuñada en la mano derecha se ve joven,
mi corazón encerrado en un cofre está a salvo,
tal parece que la caja es un buen refugio.
El camino es tán largo!
sólo sé que pase lo que pase
llegaré al final de mi viaje,
encontraré reposo y quizás, tenga compañía...
... por ahora, Carpe Diem.

