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Hay una película que me gusta mucho, se llama Medianoche en París o Midnight in Paris, Woody Allen como siempre deleita con sus originales historias esta vez, haciendo referencia a diversos gigantes de la literatura europea universal, personalmente me cautivó mucho Ernest Hemingway, su percepción de la vida, el amor y sus borracheras son muy impresionantes.
Esta película me develó muchas cosas interesantes. Hablando como un escritor amateur pero aficionado al hecho de soltar las riendas de la letra en mi teclado, hubo una frase en medio de una conversación sobre el hecho de escribir un libro que me dio vueltas en la cabeza, era algo así: "Ningún tema es terrible si la historia es verdad, si la prosa es limpia y honesta. Y si afirma su valor y elegancia bajo presión", momento de revelación!
Luego, el protagonista de la historia se siente atraído con ciertos tintes de nostalgia y añoranza por los años 20 de Francia, las fiestas elegantes, los grandes genios de las artes en todas sus expresiones, y para mi fue otro momento en que pensé "Hey! es exactamente como me siento!"
Finalmente, por no detallar mas sobre esta pieza artística que en verdad se las recomiendo, tanto protagonista como yo, comprendimos algo muy interesante, definitivo, revelador. Dicho con mis propias palabras -y mezclandolo con un poco de mi proyección personal-: tratamos de escapar del presente porque la vida es insatisfactoria o al menos así nos parece, pero porque huir si al final te percatas que a donde vayas terminaras sintiéndote igual?, porque no encarar todo lo que no nos parece bien?
Las personas que, como yo, admiran lo vintage mas que por una moda para decorar o vestir porque es "lo que rige la tendencia", no solo vemos telas y diseños; yo veo sentimientos, emociones capturadas, vivencias llenas de memorias en tonos sepia, y sin querer, pues siento cierta nostalgia por querer vivir en esa época, lo reconozco muy bien. Y es justamente eso, esa nostalgia, la que identifica al "vintage".
Vivir la vida admirando el pasado, inspirarse en esas memorias dulces... que belleza.
Esta manera de pensar me hace bien, se siente como un atardecer de verano, LOS AMO! son tan hermosas las puestas del sol, en la ciudad, playa, campo... es un espectáculo gratuito de la naturaleza.
Soy una persona que se maravilla con las simplezas de la vida, me he dado cuenta que me asombran esas cosas y me siento bien por ello; un romántico también, pero eso ya no es noticia. Estas revelaciones hacen desaparecer las cosas malas.
Excelente muy bien escrito y descrito
ResponderEliminarExcelente
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