Vacío


Le comento a una compañera que me ando antojando o dulces o algo crujiente y salado, me contesta "Ah que rico!" y le respondo "No es tan rico cuando el saldo de la cuenta bancaria que eran 4 dígitos está en 3 pasando a 2 dígitos de solo comprar comida..." y es que, cuando tengo dinero se me anda antojando de todo; comida, viajes, ropa y todo lo que se me ocurra. Y pienso... será que hay tanto​ espacio por llenar en mi vida?

He trabajado desde que tengo 18 años, me pagué casi toda la universidad, título, especialidades, viajes y todos los gustos para mí y otros. Y desde que recuerdo, mi sueldo era como el reloj de arena que giraba al vaciarse cada fin de mes para volver a su desaparición progresiva. Ahorrar no ha sido un gran talento mío y 3 tarjetas de crédito con lineas sobrepasadas lo pueden comprobar. Sí, ¿en qué gasto tanto?

Honestamente la comida, antojitos y gustitos fueron variados, bien gozados algunos; otros, bastante desabridos, pero no por comer en un mal lugar, sino que incluso el más rico postre sabe desabrido cuando solo es probado porque en fin...

La mente, comprendida organísmicamente por el cerebro, el tejido que -en teoría- nos diferencia de otros animales, es muy poderosa, nos convencemos que las cosas son como creemos, o que la respuesta a nuestros problemas son X, Y o Z cuando, en forma instinctual, no lo es; y ¿quién hoy en día hace caso a sus instinctos cuando prima el poder de lo cognoscitivo?

Pobre de aquel que quiera hacer cambiar de parecer a una mente decidida, en ocasiones, habrá de pasar muchas evaluaciones para que una idea nueva tenga posibilidad de ser aceptada (como en la película Inception), y es que esperamos convencernos que la respuesta a nuestro dolor, insatisfacción, vacío está en lo superficial, externo, fugaz. Dicho en concreto, sentimos la soledad, la tristeza, la ira y creemos que para salir de ese rincón necesitamos que de la nada algo nuevo suceda (como por arte de magia), que algo cambie en el ajedrez de la vida y esperamos, y esperamos, y esperamos que eso se vaya. Claro, decidiste que quieres soltar ESO, pero ESO sigue ahí. Jodido cierto?

Una mente decidida en su núcleo a sufrir, por más que se anime no lo soltará, porque aún en el fondo no quiere que el dolor pase, y hace falta a veces tomar una decisión completamente consciente de lo que se quiere lograr para hacer lo que se necesita en pro de avanzar.

Hoy salí de regreso a la oficina luego del almuerzo y me di con la sensación de querer gastar otra vez, pero esta vez me quiero dar tanto amor hasta no sentir que necesito gastar, ni llenar nada con algo que no sea felicidad, porque el sexo, la comida, un trago o un beso pueden ser dulces en principio pero amargos al final cuando no tienen veracidad.




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